Comentario al gamonalismo
Datos Bibliográficos
| ID | 2285387 |
|---|---|
| Autores | Luis Alberto Tuaza (0000-0002-9533-5107, Universidad Nacional de Chimborazo, autor de correspondencia), Luis Alberto Tuaza Castro |
| Año | 2024 |
| Volumen | 29 |
| Número | 4 |
| Páginas | 366-367 |
| Fecha de publicación | 2024-12-01 |
| Peer Reviewed | Sí |
| Open Access | Sí |
| Tipo | ARTICLE |
| Revista | The Journal of Latin American and Caribbean Anthropology (JOURNAL) |
| Identificadores de la revista | ISSN: 1935-4932 • E-ISSN: 1935-4940 |
| Editorial | Wiley (PUBLISHER • GB) |
| DOI | 10.1111/jlca.12748 |
| OpenAlex | W4404840626 |
| Idioma | EN |
En la década de los ochenta del siglo pasado, se desarticuló el régimen de hacienda en la serranía ecuatoriana y particularmente en Chimborazo, hecho que produjo la desaparición de los latifundios y la dominación étnica ejercida por dueños y administradores, tenientes políticos y párrocos blanco-mestizos. En consecuencia, se anunciaron nuevos tiempos donde por fin los indígenas serían libres y estarían organizados mediante el acceso a recursos estatales y a instituciones de cooperación, en aras de promover planes de desarrollo, bienestar económico, la educación de sus hijos y la asunción del rol de actores políticos para la transformación del país. En parte, muchos de estos sueños se materializaron. Sin embargo, Víctor Bretón en su artículo, “La sombra alargada del patrón. Gamonalismo y hábitos hacendatarios en Chimborazo tras la reforma agraria”, pone en duda el pleno cumplimiento de estas profecías, ya que las antiguas formas de dominación en el mundo andino siguen siendo evidentes. La continuidad de la dominación étnica—a decir de Bretón—se evidenciaría, por un lado, a través de la influencia de ciertas familias vinculadas con la antigua cadena de mando de la hacienda en la vida comunitaria y con ciertos privilegios que sus descendientes poseen al interior del grupo y, por otro, debido a las disputas territoriales entre las comunidades, como sucedía en tiempos del régimen de hacienda por el acceso a recursos y tierras entre indígenas de los anejos libres y los de anejos de raya. Bretón argumenta que antes de la reforma agraria los indígenas no se imaginaron un mundo sin haciendas y patrones, porque más allá de la disputa por la libertad, lucharon contra los malos patrones que no cumplían con la obligación de entregar tierras de huasipungo a los herederos de los antiguos huasipungueros. Serán las reformas agrarias de 1964 y 1973 las que transformarán esta situación y les permitirán a los indígenas soñar con ser dueños de tierras y libres de la dominación blanco-mestiza de origen colonial y republicana. Ya sin hacienda ni gamonales construyeron y consolidaron la organización comunal, establecieron conexiones con los misioneros de las iglesias católica y evangélica y las organizaciones de cooperación para el desarrollo y educaron a sus hijos. Años más tarde, participaron en el escenario político electoral y ocuparon cargos de representación pública. Los aportes de Bretón invitan a repensar la transformación social, producto de las reformas agrarias, temáticas olvidadas por los cientistas sociales, hasta que en 1990, con el levantamiento indígena, la creación del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik Nuevo País y la participación en el gobierno, en alianza con el expresidente, Lucio Gutiérrez, comenzaron a preocuparse por comprender y explicar la constitución de los indígenas en actores políticos. Por otra parte, Bretón nos estimula también a plantear nuevas agendas de investigación que permitan examinar las continuidades de obsoletas formas de gamonalismo en ámbitos religiosos, políticos, económicos y sociales, así como a cuestionar los alcances de los imaginarios de la modernidad, relacionados con el desarrollo, la igualdad, la creación de oportunidades y la apuesta por la democratización. Sin embargo, sería importante que el autor ampliara la reflexión, señalando asimismo el rol de las ciencias sociales en la generación de los procesos de desarticulación de la continuidad del gamonalismo en el mundo indígena-campesino y las políticas públicas orientadas a este propósito. Pienso en el informe CIDA (1965), los trabajos de Joseph Casagrande & Piper, 1969), los libros de Andrés Guerrero (1975) y Burgos (1997) y los publicados por el Centro Andino de Acción Popular, que proporcionaron luces a los intelectuales que trabajaron de la mano con los dirigentes indígenas por las reformas agrarias de 1964 y 1973, la consolidación de las organizaciones comunales y de segundo grado, el impulso de los programas de desarrollo y la emergencia del movimiento indígena en la escena política nacional. Hoy son otros los retos, la migración transnacional, la desarticulación de la organización comunal, el cambio climático, la continuidad del racismo, el extractivismo minero en los territorios indígenas y la disminución de la tasa de natalidad. Habría que preguntarse qué podemos hacer desde las ciencias sociales ante estas nuevas problemáticas
| Velocidad de citación | historical |
|---|---|
| Altamente citado | No |